

Ciohora Alvarez
Fundadora de Astralmente Poderosa y Escuela Venusina
Hola, yo soy Ciohora y soy Maestra Fundadora de Astralmente Poderosa y la Escuela Venusina.
Soy Sacerdotisa de Venus y Astróloga con más de una década de especialización.
Me gradué como psico astrologa en la honrada Escuela de Contacto con las Estrellas de Narda Fernández en la isla de Margarita, Venezuela. Desde ese entonces me he enfocado en el desarrollo de la personalidad, la astrología Familiar y astrología venusina.
Mi linaje también incluye la Maestría de Reiki Lunar y el rol de Guardiana del Útero desde el linaje de Venus y la Rosa, conocimientos que infundo en cada enseñanza.
Como Fundadora de la Escuela Venusina, creo espacios sagrados, seguros y amorosos para que vuelvas a elegirte, sanes tus heridas ancestrales y reconectes con la Maestra del Arte que ya eres y vivas desde tus dones.
En este espacio encuentras servicios diseñados para ti, formaciones que te ayudarán a vivir desde tu arte y la línea mi tienda online: Galácticamente Irónica.
Todo esto ha nacido con un solo propósito: que tú te sientas representada, honrada y vista en tu total magnificencia.
Con amor
Ciohora
Mi VIAJE
Durante años trabajé como asesora de viajes, buscando la seguridad y la estructura, mientras en secreto luchaba con el temor de Dios, la idea de que mi magia me traería castigo
El Primer Éxito y el Colapso: Finalmente, a partir de 2014, estudié formalmente (por que la estudie desde años, sin certificado) astrologia y tome la decisión de dejar mi trabajo porque me conecté con una herramienta tan poderosa y profunda que destapo mis memorias ancestrales. Durante el primer año tuve que aprender a que mis clientes de viaje ahora consultarían, no sus viajes si no el tarot y la astrologia y fue un proceso que con mucha valentía y amor lo hice sin rendirme.
Unos años después lancé mi primera marca, que seguro conociste o me conociste por allí: Kosmika Astral. El éxito inicial fue inmenso. Esta marca, que duró unos cuatro o cinco años, fue un torrente de servicio y crecimiento. Pero la expansión de mi luz, activó la liberación de un profundo trauma de abuso sexual que llevaba guardado. En ese proceso de sanación, el dolor fue tan grande que me agoté por completo, entré en depresión y mi servicio se resintió.
Empecé a restar valor a mis consultas, me confundía al canalizar y, sí, perdí clientela porque mi energía no podía sostener la marca que yo misma había creado.
La Rendición y la Cátedra: Fue en esa caída que encontré mi mayor verdad. Kosmika Astral se agotó porque yo estaba agotada de intentar ser fuerte. Entendí que la Maestría real no se encuentra en la perfección, sino en la coherencia entre tu herida y tu enseñanza.
Tuve que desmantelar todo, una y otra vez, para encontrar el núcleo: que la única forma de servir es desde la verdad de quien soy.
Astralmente Poderosa y La Escuela Venusina nació de esa rendición y ese dolor. Nació para ser el refugio que yo nunca tuve. Mi misión es entregarte mi experiencia para que puedas liberar tus propios traumas y cargas sin que ello te cueste tu negocio o tu paz interior.
Te ofrezco un Linaje que te entrena para que hagas tu trabajo con ética, amor propio y total soberanía, demostrándote que tu proceso oscuro es, en realidad, tu mayor fuente de luz y tu mejor credencial.
Mi viaje no ha sido fácil y sé que te ayudará mucho, por eso quiero compartir contigo la verdad de mi corazón, porque la Escuela Venusina no es un negocio; es el resultado de mi sanación más profunda.
Durante años, caminé por el mundo místico llevando una máscara de acero. Yo sabía que tenía dones, pero vivía en el pánico constante del "temor de Dios", convencida de que sería castigada por mi propia luz. Este miedo me llevó a la negación, a buscar desesperadamente la aprobación externa y, lo más doloroso, a hacerme pasar por otras energías que veía triunfar.
El Miedo y la Negación: esos dones que tenia desde niña, era una conexión que me asustaba. Al crecer, recuerdo unos mazos de Tarot que mi madrasta me regalo, los cuales ame y allí inicio mi conocimiento con el mundo esotérico y mis dones, entre otra cosas que siempre ame, la Wicca, el feng shui, la astrología y otras ramas esotéricas, pero el miedo era tan grande que compraba o regalan las botada, reviviendo un patrón de negación que me llevó por varias religiones, buscando desesperadamente que alguien me dijera que era "buena" o "correcta".